Hace prácticamente un año que empecé a escribir este blog. Todo surgió como una manera de motivarme para la prueba de los 100 kilómetros en 24 horas que se celebraría un mes después. Acababa de correr la media de Madrid pasándolo realmente mal, tuve que pararme en el km. 18 porque no podía más. De hecho, creo que si no llega a ser porque algún que otro corredor me recordó que no quedaba nada para llegar es probable que hubiese cruzado la meta andando.Quizá por eso la distancia que pretendo correr el domingo me parecía imposible de alcanzar. Sólo pensar que tras acabar los 21km. tendría que volver a empezar me ponía los pelos de punta.
Imposible, esa era la etiqueta que tenía el maratón en mi cabeza. Y mira tú por donde que en estos momentos acabo de arrancar esa etiqueta y he abierto las puertas a otro posible reto físico y mental.
Son ya muchos kilómetros los que he recorrido este año, seguramente más de 2.000 y me siento preparado para dar el paso. Cuando miro para atrás y pienso lo que he mejorado no me lo creo. Y lo mejor es que todo ha surgido sólo. El esfuerzo y el sufrimiento, el frío y el dolor y las horas desperdigadas por los caminos más extraños que os podáis imaginar han dado su fruto.
Tengo mariposas en el estómago desde el domingo. La semana pasada la cerré con 63km. contra el jodido viento y la lluvia (cagoensusmuertos, como dría Sylvie) y ahora toca descansar. Hay días que me vengo abajo y pienso que no podré soportarlo y me vendré abajo y al día siguiente me crezco y me digo a mi mismo que esto está chupao. No sé. Lo único que tengo claro es que estoy nervioso, entusiasmado, deseando que pasen las horas y llegue el momento.
Pero no quiero cerrar este post con ese regusto a "no sé qué". Este domingo me convertiré en MARATONIANO, con mayusculas, y como yo otros muchos que también lo harán por primera vez. Otros veteranos también lo terminarán y lo disfrutarán como si fuera el primero.
Este domingo haremos posible lo imposible.
PD. No quiero terminar sin daros las gracias a todos lo que habéis pasado por aquí en algún momento y habéis perdido el tiempo en leer las tonterías que me ocurren. Mucho más si os molestásteis en dejar algún comentario, que siempre fueron de ánimo. Gracias a todos por alimentar mi ilusión y empujarme en cada paso que he dado. Seguiremos conectados.































