lunes, 27 de abril de 2009

Un par de tropezones no me harán caer

¿Quién no ha sufrido alguna vez en su vida un tropezón y se ha vuelto a levantar?, ¿y dos?. Pues eso es exactamente lo que me ha pasado en las dos últimas pruebas a las que me he presentado. Para empezar pedir disculpas por no haber podido pasarme por vuestros blogs todo lo que debería pero en estos momentos de crisis el trabajo manda y por suerte he tenido mucho.
Estos meses tan fríos he mantenido un entrenamiento bastante duro (por lo menos para mí) intentando no superar los 4:30' por kilómetro sin importar la distancia que corriera y buscando potenciar un poco mi velocidad. Así que me he movido entre los 4:20' y 4:35' desde enero.

Eso me motivó mucho a la hora de enfrentarme a la MEDIA MARATÓN VILLA DE MADRID. En algunas de mis salidas había llegado a rondar la 1:30h. en esa distancia así que me presenté con la moral bien alta y con muchas aspiraciones a conseguir otra MMP. El día era perfecto, fresco pero soleado. Lo único que podía causarme algún problema era el tendón de aquiles que llevaba molestándome algún tiempo pero tampoco tanto como para preocuparme.

Se dio la salida y salí escopetado. No tenía muy buenas sensaciones al pasar por el km. 5 pero no tenía problema en seguir al globo de la hora y media. No se si alguna vez os ha pasado que parece que te falta el aire desde el primer kilómetro y esperas que con el paso de los minutos desaparezca ese malestar. Es bastante incómodo correr así porque te desmoralizas casi desde el principio.

Más o menos en el km. 7 me cruzo con Pedro cosa que me pareció extraña porque este ronda tiempos que para mi son muuuy lejanos, pero parece ser que había llegado tarde y el acelerón del principio le había dejado tocado.


Paso por el km. 9

Pasé por el km. 10 en 42'30'' y teniendo en cuenta que la primera parte del recorrido era cuesta arriba y a partir de ahí vendrían casi 8km. de cuesta abajo me veía bajando de la 1:30h.

Todavía no se muy bien por qué pero no conseguí recuperarme en la bajada y de hecho cada vez me encontraba peor. Conseguí mantener el ritmo a duras penas hasta el km. 15 pero ahí se me hizo imposible. Literalmente estaba vacío. Mi cabeza mandaba la orden a mis piernas pero estas no respondían y cada vez me costaba más respirar. Bajé tanto el ritmo que los últimos kilómetros rondaban los 6''. Todo era lento a mi alrededor. Estaba claro, me había dado una pájara de narices.


A punto de cruzar la meta


Una serie de fotos de la llegada con cara de pocos amigos

Conseguí superar la última cuesta para entrar en el Retiro y seguir corriendo más por vergüenza que por otra cosa y acabé con una marca de 1:36:20. Que bien pensado no está nada mal pero con el mal sabor de boca de imaginar qué hubiera pasado si no me llega a dar el bajón. ¿Los motivos?, pues no lo sé porque no creo haberme alimentado ni hidratado mal, los entrenamientos previos apuntaban bien y creía estar descansado. Supongo que hay días que se te atraviesan y no hay que darle más vueltas.

Lo peor de todo es que esa pequeña molestia en el aquiles se transformó en un dolor muy fuerte (tachán), lo que me faltaba. Eso me hizo parar durante una semana y pasarme todo el día pomada va, ungüento viene, duchas frío-calor... Y con la incertidumbre de saber que en un mes tenía que correr el MAPOMA 09.

Hasta dos días antes de la prueba no estuve seguro de poder correr sin problemas porque las molestias se repitieron día si y día no. La semana anterior pude parar un poco y descansar las articulaciones y milagrosamente pese a todo pronóstico el dolor desapareció.

El viernes me fui con mi hijo a la feria del corredor para recoger el dorsal con un calor de justicia y tuve la suerte de poder charlar un rato con Abel Antón y Fabián Roncero que estaban de promoción en uno de los stands. Me advirtieron del frío del domingo pero ambos preferían correr así que con el calor que hacía en ese momento. Y tengo que puntualizar que pese a que Abel fue muy amable conmigo Hugo prefería a Fabián al que no paraba de sonreir.

Pasé todo el sábado con la sensación de hormigueo en el estómago e intentando no pensar en la carrera pero me fue imposible. Y la sensación nerviosa se hizo más fuerte en el momento de preparar los "bártulos" para el día siguiente. De repente te sobrevuelan por la mente un montón de dudas y de recuerdos, ¿habré entrenado lo suficiente?, ¿lo pasaré tan mal en los últimos kilómetros como el año pasado?, ¿me romperé en dos por la parte del aquiles o me dará otra pájara como en la media?. Lo mires como lo mires hacerse 42km. del tirón es una burrada y es quizá eso lo que me motiva. El hecho de que sea una locura me pone. Y es con esa sensación con la que me acuesto.

6:00 am. Suena el despertador y desayuno lo de siempre, café, tostada y zumo. Como tengo todo bien preparado y he hecho los deberes me sobra tiempo y salgo de casa tranquilo. Hace una temperatura de 8º y el cielo está nublado. La cosa promete.

Quedo con Carlos, un primo mío, en el Paseo de Recoletos y por mucho que me explicara no conseguiría transmitiros el frío que se apoderó de mí en esos instantes previos a la carrera. Entre los nervios y el frío no paraba de temblar.

La carrera salió muy puntual, a las 9:00 am. en punto y como decía mi primo parece que nos dirgíamos a Mordor por el aspecto de las nubes al final de la Castellana. De hecho un par de minutos más tarde comenzó a llover, y a llover bien. Así que si ya tenía frío, con el viento en contra y la lluvia... no os digo nada. Aceleré un poco el ritmo a partir del segundo kilómetro y me alejé un poco del grupo con el que partí porque mi meta eran las 3:30h. y ellos se planteaban bajar de las 4:00h.

Poco a poco me fui encontrando mejor y cogiendo mi ritmo. Pasé por el km. 10 en 50'02'' y tenía muy buenas sensaciones así que decidí mantenerme y procurar frenarme. Fueron pasando los kilómetros, km.15 - 1:13h. y se acercaba la Puerta del Sol. Allí había quedado con mis padres que me harían de avituallamiento. Era el km.18 y estaba como nuevo, con esa sensación de haber empezado hace nada. También me dicen que Julio Rey va descolgado y bastante mal, qué desilusión, pero claro Chema era mucho Chema. A partir de ahí unos cuantos kilómetros de cuesta abajo. En el Palacio de Oriente me encuentro con Lander que va a acompañar a unos amigos en la segunda parte de la carrera.


Entrada en la Gran Vía y más o menos km. 18

Pasé por la media en 1:43h. y me seguía sintiendo muy bien así que no había motivo para aflojar el ritmo. El paso por Príncipe Pío, como el año pasado, lleno de gente animando que parece que se te echan encima te "llena de orgullo y satisfacción" a la hora de entrar en la Casa de Campo.

Las nubes se disolvían, aparecían los rayos de sol y la cosa prometía. Yo seguía rodando a ritmos de 4'55'' y en el horizonte ya podía ver las 3:30h. Cuando de repente...ZAS! No puede ser, no puede ser... y otra vez... ZAS! Pasando el kilómetro 30 y sin previo aviso los calambres se apoderaron de mis piernas. Esperaba que eso me sucediera a partir del 38 pero tan pronto...
Los cuadriceps me dolían mucho pero podía soportarlo bajando un poco el ritmo, el verdadero problema eran los abductores que se me quedaban tiesos como palos y me obligaban a parar a estirar. La marca se me alejaba por momentos y todavía me quedaba mucho por delante. No sé cuántas veces me paré a estirar pero fueron muchas y daba igual lo mucho que bajara el ritmo, cada dos o tres minutos me daba un pinchazo en los abductores. Ni el reflex ni los estiramientos ni la madre que los parió, de la que me acordé muchas veces, podían solucionar esto.

La gente con la que había salido en un principio me pasaba tan fresca y yo no podía seguirles, me sentía la persona más impotente del mundo. Aún así seguí con mis dolores hasta el 38 y después el 39 y el 40. Andando y corriendo, estirando y volviendo a correr. En esos momentos es cuando más sientes el apoyo de la gente que te anima, que te levanta y te impulsa a acabar. Son los que te dan ese aliento que te falta y te hacen ver el vaso medio lleno. Llevas corriendo más de tres horas, te has enfrentado al maratón y lo vas a vencer, eso es lo importante.


Paso por el km. 38 acompañado por Carlos y totalmente roto

Con esos pensamientos cruzo la puerta de entrada al Retiro y tal y como lo hice el año pasado, apretando los dientes y cerrando los ojos, prácticamente arrastrándome enfilo los últimos metros. Oigo a la gente como dice: Ay, mira a este pobre... pero no me importa, todo esto acabará pronto. Veo a mis primas emocionadas animándome y un poco más adelante me espera Eli, incondicional. Lleva más de una hora esperando, con el niño y pasando frío. No recuerdo muy bien lo que dije ni cómo lo dije pero quería terminar esta carrera con Hugo y así fue. El tío iba tan contento corriendo conmigo porque a este le gusta mucho correr. De hecho le animaban más a él que a mi.


Apretando los dientes

El crono final, 3:46:04, que es un buen tiempo pero muy alejado de lo que tenía en mente. Para haceros una idea, los dos últimos kilómetros los hice en 15'. Sufrí mucho, más de lo que pensaba que se podía sufrir pero soy muy cabezón y si me caigo me levanto las veces que haga falta.

Me quedo con un sabor entre dulce y salado. No sé muy bien que pasó. Lo más probable es que esté trabajando de la manera equivocada, que pretenda llegar a sitios que todavía me quedan lejos, que no soy tan bueno ni tan rápido. Se aprenden muchas cosas en un maratón y es la mejor manera de poner los pies en la tierra y conocerte a ti mismo. A partir de ahora intentaré tomarme las cosas con más calma, veremos cuánto me dura.

PD. Enhorabuena a todos los que conseguisteis acabar de una pieza o a trozos como yo, eso ya es una victoria.


Cuadro de tiempos

miércoles, 11 de febrero de 2009

Anillo completo comansi



Llevaba varias semanas dándole vueltas a la idea de dar la vuelta completa al anillo verde ciclista que bordea todo Madrid. Es una de esas locuras que se nos suelen ocurrir a gente descerebrada como nosotros y que lo normal sería encerrar en un cajón para no acordarse más. Pero mira tú por donde que no he podido olvidarlo y este sábado pasado se me ocurrió salir temprano, je, je. Además tenía que estrenar las nuevas botellas North Face que me regaló mi hermano (la cosa es buscar excusas).

El primer problema que surgía era el tiempo. Llevaban toda la semana amenazando con nevadas, lluvias y demás fenómenos meteorológicos tan comunes en estas fechas. Así que hasta que no me levanté y miré por la ventana no estuve seguro de salir. Por suerte hacía un día magnífico y brillaba el sol aunque no pasáramos de los 3º centígrados.

Ropa seca, galletas y geles, el ipod bien lleno de música country (me encanta para las tiradas largas) y ya está todo. Salí a un buen ritmo, lentito, sin prisas, más o menos a 5:10' el kilómetro. El plan era correr lo que pudiese y andar de vez en cuando. Y corriendo llegué hasta el kilómetro 22 en el que caminé mientras me tomaba un gel (qué buenos están los de manzana) y una galleta. Diez minutos de caminata y adelante de nuevo.

Hasta el kilómetro 32 no tuve mucho problema. A partir de ahí la cosa se puso un poco difícil porque los músculos ya empezaban a quejarse y la cadera me estaba dando un poco la lata. Aproveché una de las áreas de descanso de bicis para estirar un poco y seguí caminando hasta llegar a la estación de Aluche. Allí el camino es cuesta abajo pero los calambres eran fuertes y me costaba mucho correr.

Llego a duras penas a la Casa de Campo y aprovecho para cambiarme la camiseta y estirar de nuevo. Llevo ya 37km. y se está empezando a levantar un viento frío que no me gusta nada. Ahora cada paso es un suplicio, me duele mucho la cadera y las piernas ya no van. Llego al 42 con mucho cansancio, frío y hambre. Así que decido caminar hasta que se me pase esa sensación tan horrible. Son ya las 13:30 y en casa están haciendo paella (joder que hambre). A cada paso me sube un  dolor del muslo a la cadera que me hace difícil incluso caminar.

Cuando llegué al kilómetro 49 y aprovechando que podían venir a buscarme y que todavía llegaba a la paella... me dije a mi mismo... ¡A TOMAR POR CULO EL ANILLO!.

Ya habrá más oportunidades y no merecía la pena lesionarme a estas alturas por una cabezonería. Supongo que he hecho bien, por lo pronto me calcé un plato de arroz que no se lo salta un gitano. El mes que viene volveremos a intentarlo, a cabezón no me gana nadie.


Una vista del recorrido y de los puntos de parada.

lunes, 19 de enero de 2009

¡¡¡He vuelto!!! y con una de breves...

Llevaba ya una temporada fuera de onda con esto del blog pero han pasado demasiadas cosas en estas navidades y no he tenido tiempo de conectarme lo que debería. Así que como hay mucho que contar es mejor que lo haga en una serie de breves:


Estoy acabándome este pedazo de libro. 50/50 de Dean Karnazes. Al principio pensé que sería un poco monótono la historia de cincuenta maratones seguidos pero nada más lejos de la realidad. Se hace bastante ameno y da muchos consejos para corredores. Además explica algunas cosas que se quedaban pendientes en el libro anterior. Por cierto, la peli sale a la venta el 10 de febrero.



Como no puede ser de otra manera corrí la San Silvestre Vallecana el pasado día 31. En un principio ibamos a ser bastantes incluyendo a Eli que se iba a estrenar en esto de las carreras populares (qué mejor carrera para estrenarse, ¿no?) pero por H o por B me quedé más solo que la una. Después de una semana casi sin dormir debido a esta gripe asquerosa que ha barrido la península y que no pasó por alto a mi hijo que a su vez me la pegó a mí me encontraba el día 30 con unas décimas de fiebre. Pero eso no suficiente para que me pierda esta carrera tan espectacular. 27.500 inscritos y otros cuantos miles de "porque sí" nos reunimos para correr un poco antes de la comilona de nochevieja. Al final sólo pude hacer un tiempo de 45 minutos pero no está mal después de lo contado.



También ha sido una buena ocasión para que los reyes se acuerden de que tengo que renovar zapatillasy me han traido las Reebok Premier Trinity III. El hijo pródigo vuelve a casa por navidad. Y es que fueron mis zapatillas de siempre aunque en estos últimos 6 meses he probado las Brooks infinity y no me fueron mal. De momento estoy en etapa de adaptación pero la cosa promete.


Esto es una vista del anillo ciclista al lado de mi casa

Y por cierto, ¿quién pudo resistirse a la tentación de salir a correr el día de la gran nevada?. Yo os aseguro que no, es la mayor nevada caída en Madrid en los últimos 30 años y había que aprovechar. Qué puedo decir, ¡qué gozada!.

Y para terminar decir que tengo muchos buenos propósitos para este 2.009 y quizá demasiado ambiciosos pero prefiero pasarme a quedarme corto.

PD. Feliz año a todos.

martes, 9 de diciembre de 2008

Análisis, prueba de esfuerzo, ecografías y toda esa historia...



¿Quién me lo iba a decir a mi? Yo que tanto critico el mundo de la medicina sometiéndome a sus dictados durante una semana. La verdad es que la cosa viene de hace unos meses. Tengo que reconocer que he tenido algunos sustos en algunos entrenamientos desde hace un tiempo. No se explicar muy bien lo que es (ni la medicina tampoco ¡ja!) pero en ciertas carreras, en cosa de un segundo, noto como si el corazón me palpitara más fuerte y de repente me falta el aire. A veces he tenido que parar en seco y otras he intentado seguir, por si se me pasa en unos minutos, pero lo único que consigo es acabar destrozado, ahogado y con un cansancio muscular terrible. Me sucede de forma aleatoria, cuando voy rápido y cuando voy lento, cuando estoy cansado y cuando no lo estoy. No consigo encontrar la razón lógica.

Así que tal y como están las cosas y teniendo en cuenta que no voy a parar de correr en un futuro cercano (y espero que en el lejano tampoco) accedí a visitar al cardiólogo bajo la presión familiar. Le comenté lo que me sucedía y me mandó todo tipo de pruebas para descartar cualquier anomalía cardiaca o en la alimentación, análisis de sangre, prueba de esfuerzo, holter de tensión y ritmo cardiaco y ecografía cardiaca.

Los resultados del análisis de sangre estaban perfectos, salvo por tener altas un par de enzimas, la CK (no es que lleve los Calvin Klein a la altura del sobaco) que se traduce como Creatin Quinasa y es una enzima que se fuga de un músculo deteriorado. Cuando se encuentran niveles elevados en una muestra de sangre indica generalmente que el músculo está siendo destruido por algún proceso anormal, tal como una distrofia muscular o una inflamación
Y también la Gamma GT (que no es ningún coche) que se relaciona con procesos hepáticos. Vamos que todo dentro la normalidad teniendo en cuenta que hago deporte.

El holter de tensión pese a ser un coñazo llevar un aparato que te mide cada cinco minutos durante 24 horas también dio buenos resultados, una media de 120/70 de tensión y 45 pulsaciones (he llegado a tener 39 pulsaciones por la mañana).

El mismo día que me quitaban el holter me hacían la prueba de esfuerzo. Tuve que depilarme el pecho para que me pegaran los electrodos y ahora pica que es una barbaridad. Me pegaron alrededor de ocho cables por el cuerpo y me los sujetaron con una red de lo más sexy. Además tenía colgando del brazo un tensiómetro. Me comentan que cada tres minutos la máquina va a coger velocidad y a subir la inclinación. Comienza la prueba con una velocidad de paseo y poco a poco se convierte en una marcha militar. Llega un momento en el que me cuesta menos correr que andar y la cosa sigue inclinándose y subiendo. Cuando llevo cinco etapas y la cuesta es del 18% y la velocidad es de 8km/h. empiezo a notar el cansancio muscular y por suerte la doctora me para la máquina en la siguiente etapa con una inclinación del 20% y a 9km/h. cuando ya estaba poniendome al borde de las 190 pulsaciones por minuto. ¡Menos mal! estaba a punto de apretar el botón de parada porque no podía más pero teniendo en cuenta que era una prueba de esfuerzo supuse que tendría que esforzarme al máximo.

Me miraron los resultados a la vez que me hacían la eco y me miraban mi corazoncito, que por cierto estaba perfecto. Cito palabras textuales de la doctora: "¡Vaya!, tenemos nuevo record de la prueba. Toma, llévate esto y si quieres lo enmarcas". Y es que esas cosas hay que contarlas para presumir un poco que mi sudor me ha costado.

Total, que no tengo ni idea de por qué me pasa lo que me pasa, aunque supongo que es debido a un sobre-entrenamiento pero por lo menos me quedo tranquilo respecto a mi salud cardíaca que teniendo en cuenta lo que pasa por estos mundos no está mal chequearse de vez en cuando aunque negaré haber dicho esto.

lunes, 10 de noviembre de 2008

XXXII Media Maratón Moratalaz



Estas son esas cosas que hay que decirles a los niños que no deben hacerse, y me explico. El pasado viernes, ojeando webs, blogs y cosas por el estilo me enteré de la existencia de de esta carrera. Se celebra desde hace 32 años una de las carreras más antiguas de Madrid por el barrio de Moratalaz. El precio de inscripción era bastante llamativo (6€) y además la prueba empezaba a las 10:30 con lo que no tendría que madrugar mucho. Lo malo es que no tenía pensado correr una media y menos con un día de antelación. Además el fin de semana se planteaba bastante agitado entre cumpleaños y reuniones familiares. Pero pudo más el entusiasmo que la razón y me apunté casi sin pensarlo.

El recorrido consta de dos vueltas alrededor del barrio y casualmente pasa por delante de la casa de mis cuñados que estuvieron encantados de acompañarme en bicicleta. También me sirvieron de ropero improvisado porque no llevaba moneda para la taquilla del polideportivo.

A las 10:30 en punto se dio la salida y salimos sin aglomeraciones (en total debía haber una 700 u 800 personas) cogí un ritmo cómodo y ¡ala! a tirar millas. Tengo que contar que debido a un problema técnico con mi cronómetro debo llevar uno viejo sin correa que guardo en mi bolsillo así que no puedo estar mirando tiempos cada dos por tres. Eso a veces viene bien y a veces no. Y fue precisamente eso lo que me llevó a completar los 10 primeros kilómetros en 42:30 minutos. Demasiado rápido para lo que me había planteado pues no tenía ninguna intención de hacer marca y mi mejor tiempo en una media era de 1:35:51 horas.


Mi primer encuentro con la familia en el kilómetro 6

Bajé un poco el ritmo de zancada. De no ser así lo habría pagado en los últimos kilómetros. Llevaba varios kilómetros acompañado por mis cuñados y mi sobrino que me seguían con la bicicleta hasta que una municipal un poco borde les echó de la carrera. Nos cruzamos con muchos policías que no dijeron nada pues no molestaban al ritmo de ningún corredor pero siempre hay un borde que jode la fiesta. Y ahí se acabó mi escolta particular.


Aquí es cuando decido bajar un poco el ritmo


Kilómetro 11 y todavía tengo ganas de reír

Seguí corriendo a un ritmo cómodo y aunque los últimos dos kilómetros se me hicieron un poco pesados en las piernas todavía tenía ganas de animar a otros corredores doblados. Entré en el estadio y recorrí los últimos metros. Allí me esperaban mis cuñados y mi sobrino. El tiempo todavía no me lo creo ni yo. Miro el reloj y marca.... ¡¡¡ 1:30:39 !!!. He estado a un pelo de bajar de la hora y media lo que para mí es, o mejor dicho era, casi imposible.


Llegada a meta triunfal sin quererlo

El listón sigue poniéndose cada vez más alto y cada vez cuesta más bajar los tiempos pero eso demuestra que los entrenamientos (si se puede llamar así a lo que yo hago), que salir a correr cuando el cuerpo y la cabeza te dice que no, que sufrir más de la cuenta de vez en cuando y soportar los dolores de piernas al día siguiente da sus frutos. Recordad chicos, el que siembra recoge, pero no hagáis lo que yo.

PD. Las fotos son cortesía de mis cuñados Mariví y Fernando que se chuparon el frío y el madrugón por acompañarme y darme ánimos junto a Adrián durante toda la carrera. Muchas gracias.

viernes, 31 de octubre de 2008

V Carrera Popular de Aluche


El pasado domingo salí temprano de casa para correr con mi hermano Jesús la V Carrera Popular de Aluche que se celebraba por los alrededores de dicho barrio. Lo mejor de esta prueba es que la inscripción es gratuita y la organización deja tiradas a otras muchas en las que cobraban su "dinerillo". El plan era básicamente terminar corriendo al más puro estilo "slow" y disfrutar el recorrido. Mi hermano tenía un catarro de narices (nunca mejor dicho) y no sabía si me iba a acompañar hasta pocas horas antes de la prueba.

Como he dicho, salimos tranquilos entre los 800 inscritos a un ritmo suave y cómodo. En esta carrera hay una cuesta que asusta bastante en el kilómetro 5, de esas en las que si no vas fresco te rompe. Eso le pasó a mi hermano, que incluso bajo amenaza de paliza si se paraba (yo soy así) no podía respirar y caminó un rato.

Llegando a la meta pudimos ver a lo lejos a mi cuñada Paloma con los niños, Carlota y Bruno. De hecho, Carlota corría en su categoría media hora después. La bolsa del corredor es una de las mejores que me han dado, no es broma.

Como no puede ser de otra forma llegamos tarde a la salida y pillamos la carrera de niños ya empezada. Me metí con mi sobrina entre la multitud y a correr se ha dicho. 


Colándonos de manera descarada


Me parto con mi sobrina


Llegando a la meta


¡Hemos terminado!

Esta es una buena manera de pasar un domingo por la mañana y espero que esta cita no se contamine por el consumismo de otras populares.

PD. Me he quedado alucinado cuando he recibido un mail de Youtube avisándome que quitan mi video de los 100km porque vulnera los derechos de propiedad intelectual del autor del tema musical que aparece en el montaje. Flipo. ¿Cómo han podido llegar a ver el video por esos mundo de Dios?. El problema es que no me conocen bien, así que ahí va el video de nuevo. Me cago en la propiedad intelectual, en el canon digital y en Ramoncín.



miércoles, 22 de octubre de 2008

Ya soy SUB42


Por fin puedo descansar tranquilo sabiendo que haciendo los deberes se aprueba el curso. Bueno, lo de hacer los deberes es un decir porque siempre fui de estudiar el día antes pero más o menos me sirve para ilustrar este post.

El pasado día 19 se celebró la carrera del CSIC. A las 6:00 am. estaba despierto y preparándome una tostada con un buen café gracias a que mi hijo tuvo la gran idea de despertarse a las 5:30 am.

Había llovido toda la noche y no hacía mucho calor, así que las condiciones eran buenas.
Tras llegar, recoger el chip y calentar un poco me coloqué estratégicamente para no tener que adelantar a muchos paquetes de esos que se ponen en primera fila. Allí vi pasar a Carlos, un familiar y no vi a Juan, el de Lore, que me hizo señas desde detrás de la valla. Debe ser que la concentración era tal que todos mis sentidos estaban ya en la carrera, je, je.

Salí bien y los tres primeros kilómetros los hice a 3:50 min. de media. Más tarde llegaba ese tramo tan largo de la Castellana que realmente es un falso llano y que tanto duele en las piernas.

Hasta llegar a Serrano en el km. 9 no supe realmente que bajaría mi marca anterior de 42:51 min. pero pude apretar un poco los últimos metros y pasé por debajo del arco de meta en... (redoble de tambores) 41:41 minutos.


Parando el reloj "de mano" que llevaba

Más tarde pude ver pasar a unos cuantos, Elmorea, Lander y Javi.

Es un buen fin de temporada para mi, dos minutos por debajo de mi marca del año pasado. Que también tiene huevos era de 43:43. Algo pasa conmigo y los números.

Como siempre, lo mejor la llegada a casa y como una imagen vale más que mil palabras...


Recibimiento a bombo y platillo con globos y demás

PD. También tengo que decir que tuve ayuda, seguro que Juan Antonio me echó una manita en los momentos de fatiga. Esta MMP va por ti amigo y compañero.

jueves, 2 de octubre de 2008

Esta es por Juan Antonio

Juan Antonio Cebrián (1965-2007)

Hace casi un año, el 20 de octubre de 2007 fallecía por causa de un infarto a los 41 años de edad el periodista y escritor Juan Antonio Cebrián. Estaba invitado a una boda en la que le habían pedido que dirigiera unas palabras. Nunca pudo pronunciar su discurso.

Podría llenar de palabras este blog contando admirado la trayectoria profesional de este periodista pero prefiero narrar a título personal lo que significó para mí cruzarme con su voz en el universo radiofónico.

Hace al menos 20 años que empecé escuchando Turno de noche las madrugadas de insomnio que tanto se dan en mi familia y quedé enganchado como el que más a su Zona cero, al profesor Germán de Argumosa, a los relatos, al Sombrita y su piedra pirámide y en definitiva a todas las secciones de un programa que rompía la monotonía de las noches de la radio española.

Lo pasé bastante mal cuando el programa se transformó en la Rosa de los Vientos y se trasladó a las tardes del fin de semana porque no me permitía escucharlo con la asiduidad que pretendía. Pero el destino nos recompensó de nuevo a todos los Murciélagos de onda cero devolviéndonos la Rosa a su franja nocturna. De alguna manera Juan Antonio siempre perteneció a la madrugada y el programa estaba rodeado de ese halo misterioso que sólo da la noche.

Y es en este momento cuando me dirijo directamente a ti, Juan Antonio para decirte que me has enseñado mucho. Entre otras cosas y a través de tus Pasajes de la Historia me ayudaste a encontrarle el encanto a una asignatura que quizá mis profesores del colegio en muchos años de estudio no pudieron ni supieron hacerme entender. Sólo tú eras capaz de convertir en un personaje de actualidad a Juana "la loca". Algo muy bonito que hiciste con nosotros fue enseñarnos el placer de aprender. Recuerdo con cariño cuando te conocí en una feria del libro de Madrid y me firmaste un ejemplar de tu primer libro con esta dedicatoria: A Germán, gran guerrero visigodo en la defensa de su Rosa de los vientos.

Siempre viste la vida con alegría y optimismo, y eso que una enfermedad en la infancia te privó de ese sentido para siempre. Qué contrasentido, ¿verdad?. Según tengo entendido fue esa enfermedad que te tuvo encerrado mucho tiempo la que te volcó en la lectura y con la que descubriste a todos esos personajes de la historia que te cautivaron y que años más tarde nos harías descubrir a nosotros.

Pero lo que seguramente no sabes, o sí, quien sabe, es que me has acompañado multitud de noches de trabajo junto a las 4C (Bruno Cardeñosa, Carlos Canales y Jesús Callejo) dejándome asombrado con vuestros conocimientos sobre cualquier materia. De la misma forma me hacíais pasar un miedo horrible en aquellos especiales terroríficos que nos dejaban a todos metidos en la cama empapados en sudor frío. Creo que nunca podrá volver a juntarse un equipo tan profesional como el que tú reuniste.

Y relacionándote con el tema del blog también tengo que comentarte que estuviste conmigo en mis primeros 100km24h. Lástima que se perdiera la señal cada dos por tres, seguro que el sufrimiento habría sido menor. 

En definitiva y echando la vista atrás tengo que decirte que has sido muy importante en mi vida y que parte de lo que soy, para bien o para mal, te lo debo a ti. Soy un "Rosaventero" convencido. Es por eso que esa mañana de octubre en la que me enteré de tu muerte no podía creérmelo. Yo acababa de correr la carrera del CSIC en 43:43 minutos y estaba flotando de alegría, así que la noticia me sentó como un jarro de agua fría. De hecho incluso hoy en día me cuesta creer que te hayas ido. A veces sigo escuchando tu voz en las madrugadas del fin de semana y me traslado en el tiempo escuchando tus pasajes.

El próximo día 19 de octubre se celebra una nueva edición de la carrera del CSIC. Te juro que voy a correr con todas mis fuerzas y esa mejor marca personal irá dedicada a ti, por todo lo dicho anteriormente, a Silvia y Alejandro y a la memoria de todo lo que nos enseñaste.

Como decías siempre "Fuerza y honor", se ha convertido en un lema también para mí y esos ideales que transmitías en tu programa han ido poco a poco calando en mi vida.

Qué solos nos has dejado "Cebri" aunque supongo que seguirás contento y feliz como una lombriz amigo y compañero

Un abrazo, seguiremos en contacto.


martes, 30 de septiembre de 2008

Y bajando...

El pasado domingo 28 tuvo lugar en Madrid la Carrera Perfecta (ya hablaré más tarde de su "perfección"). Con todo el encanto que tiene salir de casa cuando aún no ha amanecido me dirigí al Retiro con esa sensación rara en el estómago. Lo que supuestamente eran nervios en un principio desembocó al final en un apretón de esos que te pillan de sopetón y que no te dan casi tiempo a llegar a un baño. Por suerte era bastante pronto y las cabinas instaladas para tal uso no estaban tan "usadas".

Una vez vacío (je, je) calenté un poco, estiré otro poco y esperé a que llegara mi hermano Jesús que se encontró con una de las imperfecciones de la carrera, los guardarropas. No entiendo cómo se puede tardar tanto en pegar una pegatina con un número en una bolsa y colocarla ordenada en el suelo. Faltaban dos minutos para el comienzo de la carrera y las colas para dejar la ropa eran de escándalo.

Correteando por allí me encontré al amigo Lander que espero que haya pulverizado su marca y se alimente así ese pique que tiene con Carlos. No sé que le estáis haciendo pero se está quedando en los huesos.

Otra de las imperfecciones de esta prueba fue el tema de las zonas de tiempo. A mi nadie me avisó al recoger el dorsal que daban pulseras de tiempo y creo que le pasó a bastante gente. Así que me resigné a salir al final del todo y esquivar gente una vez se diera la salida.

Empieza la carrera y le digo a mi hermano que tire conmigo lo que pueda y cuando quiera que frene el ritmo. A los cinco segundos de salir miro hacia atrás y ya no estaba (mariquita).

Como digo empezé a zigzaguear entre la gente, subiéndome a las aceras, cesped, esquivando bolardos (seguro que más de uno se dejó la pierna en alguno) y con frenadas y acelerones me planté en el km. 2 en 8:14min. Para bajar mi marca tendría que correr bastante más.

Los frenazos y acelerones se repitieron hasta el km. 8 y veía que así sería imposible bajar de 43 minutos, pero me planté en el km. 9 y aún tenía fuerzas para apretar un poco. Este último lo hice en 4 minutos. Tiempo final... 42:51 minutos. Casi un minuto por debajo de mi anterior marca.

Teniendo en cuenta que llevo una semana con un catarro de narices, nunca mejor dicho, que me ha impedido salir a correr creo que el siguiente 10.000 que será el del CSIC se plantea interesante. Habrá que apretar mucho el ritmo para bajar de esos 42 pero es mi último intento del año de bajar marca en los 10km. así que hay que dejárselo todo.



Pedazo de cara de satisfacción


Estaba claro quién iba a ganar

PD. Tuve la posibilidad de saludar a Chema Martínez por casualidad porque me lo crucé cuando me iba a casa. Estaba subiendo a sus hijos al coche y tampoco era como lanzarme a su cuello, con un enhorabuena fue suficiente.

martes, 2 de septiembre de 2008

Sabor agridulce



El pasado día 31 de agosto más de 11.000 corredores de Madrid participamos en un evento histórico. Una carrera organizada en más de 20 países en todo el mundo corriendo a la vez y sumando kilómetros con fines benéficos.

Y es que hay que admitir que nike organiza las cosas como nadie. En mi vida había visto una señalización tan perfecta, todo estaba indicado desde la salida del metro (los billetes los regalaban con la inscripción) y cuando se hacen las cosas bien hay que decirlo.

En la línea de salida montaron una pasarela desde la que Santi Millán dirigía el evento y daba paso a los videos que se veían en una gran pantalla. Disfrutamos de un pequeño concierto de los Pinkertones y pocos minutos antes del pistoletazo presentaron a los corredores. Estaba claro que el público estallaría al ver a Chema y así fue. También estaban Reyes Estévez, Jesús España  y Marta Domínguez.

En la gran pantalla aparecía la cuenta atrás y ¡pum!, todos a correr. Salí bien y con buenas sensaciones. Tenía en mente bajar mi tiempo oficial en 10k. que es de 43:43 y estaba seguro de poder hacerlo. De hecho en los entrenamientos lo he superado sin muchos problemas. Además el recorrido parecía ser bastante bueno para intentarlo... ¡Pues no!. Madrid es de todo menos llano y las subidas y bajadas tan duras acabaron doliendo.


Las tres máquinas de la escapada subiendo por atocha.

Así que me planté en el km.5 que pasaba por la Puerta del Sol en 21:00m. donde me esperaba mi madre que estaba preparada para vernos a los tres Alonso corriendo. A partir de ahí empezaba una gran cuesta abajo en todos los sentidos. 

A partir del km.7 y entrando en la Casa de Campo empecé a sentir cómo me quedaba sin fuelle y mi ritmo bajaba tan rápido que veía escaparse la marca a cada kilómetro. La última cuesta, que ya la sufrí en el maratón y mi hermano aún más, terminó por quebrarme.

Total, que me quedé a 15s. de mi mejor marca oficial, en 43:58m. y con cierto sabor agridulce en el estómago.


La curva de progresión lo dice todo.

La carrera fue estupenda y la organización también. Al concierto posterior no pude quedarme porque se me hacía tarde pero tenía pinta de estar bastante bien.

Por supuesto ganó Chema con un tiempo de 29:39m. y siendo el segundo de los corredores más rápidos en todo el mundo.


En el km.3 ya se habían despegado del resto.


Es el mejor sin ninguna duda.

Mi llegada triunfal.



Más de un millón de corredores con chupamos 10km. el pasado domingo pasando una tarde muy agradable entre un montón de gente con ganas de correr. ¿Qué más se puede pedir?.

viernes, 15 de agosto de 2008

Recorriendo España


Acabo de volver después de una semana conociendo el norte de España. Concretamente el viaje empezó en el norte de León, en un pueblo llamado Puebla de Lillo. Es uno de los pocos que se salvó de ser engullido por el pantano de Vegamián. Allí nos fuimos con los niños y sus consiguientes bártulos mi mujer, mi cuñada y cuñado con su hijo y yo. Las dos primeras noches las pasamos en una casa rural muy acogedora que se llama "los chozos" y que recupera la forma de las antiguas payozas de paja. No hace falta decir que no es un buen sitio para comenzar a hacer régimen. Buenas carnes y mejores embutidos que acompañados por un buen vino y unos postres de escándalo nos acompañaron durante tres días. 


Los montes que rodean el pantano de Vegamián.

Como no podía ser de otra forma metí en la maleta mis "zapas" y algo de ropa para correr porque nunca se sabe. Así al día siguiente, 7:30 am. y con un frío del carajo salí a recorrer un poco las montañas de León. ¡Qué pasada!, no pensé que me fuera a gustar tanto. Los paisajes, el aire y el terreno son de cuento. El recorrido fue pequeño pero me sirvió para hacerme una idea de lo que sería poder entrenar un mes por allí.

Al tercer día partíamos para Gijón y mis cuñados volvían a Madrid. Nos quedaban por delante cuatro días para recorrer parte de Asturias y por supuesto seguir disfrutando de la gastronomía que nos brinda esta comunidad.


La playa de San Lorenzo de Gijón al anochecer.

Aproveché para salir a correr por el paseo marítimo una tarde y os puedo asegurar que nunca había visto a tanta gente correr. No os miento si os digo que se pueden ver a cientos de personas por las calles de Gijón a sudar un poco la camiseta, alucinante.

Completé la semana, en la que supuestamente iba a descansar con un poco de cinta en el hotel (es horrible, prefiero mil veces salir a la calle). Así que sigo sumando ciudades que recorrer y mucha comida que bajar.


Y para muestra un botón.

jueves, 31 de julio de 2008

DVDses

Poquito a poco y como quien no quiere la cosa me he ido haciendo una videoteca bastante majilla sobre este mundo extraño del running y especialmente sobre la ultradistancia. Seguramente el hecho de que me parezca tan lejano completar alguna de estas carreras es lo que me llama la atención tanto como para investigar por la red y comprar cosas tan raras. Lo mejor de todo es que el precio del dólar ayuda bastante al consumo masivo por la red. Con los "leuros" que te ahorras los portes salen gratis.


Al principio me llamó la atención "The runner" de David Horton que narra la historia de este profesor de educación física en la Universidad de Arkansas a través de los dos meses que dura su travesía a traves de la PCT (Pacific Crest Trail) que es básicamente cruzar los Estados Unidos desde Méjico hasta Canadá.

Lo bueno de este documental es conocer sus motivaciones, sufrimientos y pensamientos antes, durante y después de un viaje que dura nada más y nada menos que 2.700 millas (4.345km.).





Con este envío encargué también "Dancing the Bear" una carrera de 100 millas a través de las montañas del sur de Idaho. En este caso la película sigue a varios corredores durante la prueba. Los paisajes son impresionantes y profundiza sobre la harmonía del ser humano y la naturaleza y de su esencia genética para correr.









Ya con los dientes largos y después de enterarme bien sobre cómo cambiar la zona de los DVDs americanos (es un rollo) empecé a consumir pelis como churros. Los envíos son perfectos, no tardan mucho y además van superprotegidos. 


La siguiente fue "A race for the soul" y es que ya le tenía yo ganas a la Western States 100. Para que os hagáis una idea es como el Wimbledon de las carreras de 100 millas. Allí están los mejores corredores de ultradistancia del mundo. La prueba empezó como una carrera de caballos pero uno de los participantes tuvo un accidente y su caballo se lesionó. Al tío (Gordy Ainsleigh) solo se le ocurrió terminarla corriendo y lo consiguió en menos de 24 horas. Ese fue el comienzo de todo. Al año siguiente empezaba la WS100 tal y como la conocemos. Hay que admitir que los yanquis se lo montan muy bien y todo está perfectamente organizado. Por supuesto en este caso, como en muchos otros gana Scott Jurek. Creo que termina en 16 horas y pico (160km.). Ahí es ná.





Otra sobre la WS100 es "Running Madnes" y básicamente es el mismo documental pero grabado en el 2003, dos años después de la anterior. Por cierto, el de la derecha de la foto es Gordy y lleva veintitantos años terminando en menos de 24 horas.







Otra de las carreras que me traen loco es la Badwater así que no pude resistirme a comprar "Running on the sun". Esto si que es una burrada. Se trata de acabar un recorrido de 135 millas (217km.) en menos de 60 horas a través de uno de los parajes más cálidos y secos del planeta. A una media de 45ºC. a lo largo de una carretera eterna. Como detalle decir que aconsejan ir por la línea blanca porque de otra forma se funden las zapatillas. Lo normal es que los primeros acaben en unas 24 horas. Aquí se puede ver sufriendo a la gente de verdad, vómitos, deshidrataciones, ampollas como camiones... Una locura.







"Correr: ejercicios y consejos para mejorar". Este es el último que por casualidad vi en la página del Runners y pensé que no estaría mal. El video es cutre pero los ejercicios no están mal. Frank Beneyto te explica de forma práctica como estirar, ejercicios de fuerza, de técnica, etc.








Y por ahora esto es to, esto es to, esto es todo amigos.


¡Ah! Se me había olvidado esta otra. 

"Indulgence" de Anton Krupicka (se dice krupicha). Este dvd nos muestra la vida de este ultracorredor y de sus entrenamientos en Colorado, Utah, Nevada y California durante el verano de 2007. Es una especie de corredor minimalista y primitivo pero es un auténtico crack. Eso sí, no le entiendo ni la mitad de lo que dice.

martes, 15 de julio de 2008

De vuelta de "to"

Ya estamos de vuelta de las cortísimas vacaciones. Es que le ponen a uno la miel en los labios y cuando empiezas a disfrutar, ¡toma! a currar otra vez.

Estuve disfrutando del agua del mediterráneo en la tierra de Sylvie, tomando horchata y cómo no corriendo un poquito. Tengo que decir que pude disfrutar de correr en llano, por desgracia donde vivo es todo un montón de cuestas arriba y abajo. Conseguí encontrar un camino que iba paralelo a la playa, entre juncos y muchas piedras, en total 11km (contando ida y vuelta).

Lo que se me había olvidado es lo que se suda en zonas tan húmedas. Llegaba como recién bañado en el mar.

Fueron siete días siete los que estuve y creo que conseguí desconectar por lo menos un poco de los problemas cotidianos. Además empiezo a recuperarme de mis lesiones varias así que este verano habrá que corretear un poco.


Hugo con cara de bestiajo os saluda a todos

Saludos a todos y felices vacaciones correriles.