lunes, 31 de marzo de 2008

¡Qué envidia me da esta gente!





Investigando por la red he descubierto una carrera espectacular. Realmente se trata de cuatro a través de los parajes más áridos del planeta, el cruce del desierto de Atacama en Chile, del Gobi en China, del Sahara en Egipto y a través de la Antártida. Como dicen en su publicidad, los más secos, cálidos, ventosos y fríos del planeta.



Y cómo no, el amigo Karnazes es uno de los "zumbaos" que se atreven a realizar las cuatro este año. La carrera a través del desierto de Atacama ya ha empezado y acaban de terminar el primero de los seis días que dura la prueba. 250km a través de un terreno que puede llegar a ser 50 veces más árido que Dead Valley en California. Se encuentra a una altura de 1.600 metros sobre el nivel del mar y ha sido en varias ocasiones utilizado por la nasa para probar sus vehículos lunares.

La web es bastante interesante y van informando de cada etapa con fotos y entrevistas. De momento el gran Dean ya ha ganado la primera etapa y lleva el maillot amarillo tal y como hacen en el tour de Francia.

El secreto para hacer estas cosas es tener tiempo y dinero, pero, ¿quién es el afortunado?.

martes, 18 de marzo de 2008

El Gebre estará en Madrid



Gebrselassie correrá el MAPOMA. El legendario atleta etíope Haile Gebreselassie, actual plusmarquista mundial de maratón con 2h.04.26, anunció hace unos días que no competirá en los Juegos de Pekín por los altos niveles de contaminación. Pero sí correrá en la Maratón Popular de Madrid el próximo 27 de abril.

El Maratón Popular de Madrid, que cumple este año su 31ª edición, acaba de obtener el galardón Silver Label (categoría de plata) por parte de la Federación Internacional de Atletismo. Su inmediata aspiración es "trabajar duro junto a los responsables del Maratón con el objetivo de que entre en la categoría de oro, a la que sólo pertenecen las pruebas de Londres, Nueva York, Chicago, Boston, París, Berlín, Pekín y la también ciudad china Xiamen"

*Textos sacados de www.foroatletismo.com

Ya era hora de que se hiciera algo por darle a esta prueba la categoría que merece para incluirla dentro de las más grandes del mundo. Y por supuesto, todo empieza por traer a grandes estrellas del atletismo. Hay que admitir que han comenzado a lo grande. Espero que la presencia de Gebrselassie sirva de estímulo a otros tantos corredores de fama mundial para participar en el MAPOMA.

viernes, 7 de marzo de 2008

El mejor estimulante

Para los que les guste salir a correr con música,... esto es para volar.

lunes, 25 de febrero de 2008

La mirada del demonio



Le he visto los ojos al demonio. Todo pasó este fin de semana. Como suelo hacer de vez en cuando, me preparé para hacer una de mis salidas largas. El día no parecía acompañar, había comenzado a llover y no tenía pinta de parar. "Bueno, mejor" - pensé para mí- "me gusta probar cosas nuevas". Eso obligó a llevar una mochila con ropa de repuesto. Nunca he corrido con mochila pero siempre hay una primera vez.

Salgo de casa a las 16:30h. porque en estos tiempos que corren se hace de noche muy pronto y no quiero quedarme tirado como me ha ocurrido en otras ocasiones.

Salgo tranquilo, intentando frenarme, porque me conozco, me acelero sin darme cuenta y al final me pasa factura. La lluvia no es un problema, incluso me sentaba bien. La sensación de libertad, las bandadas de pájaros pasando sobre mi cabeza y el olor a tierra mojada, incluso algún conejo que se cruza en mi camino, me convencieron de que no me había equivocado al salir.

Todo marchaba según lo previsto, alcanzo el kilómetro 16 en 1:20h. "Voy demasiado rápido" - pienso para mí- Así que paro en una fuente, lleno la botella y hago una llamadita a la parienta para que no se preocupe.

Me pongo en marcha de nuevo, sólo he parado 3 minutos, pero cuesta volver a ponerse en marcha. El paisaje ahora es mucho más campestre, entre árboles y riachuelos. Los pájaros no dejan de volar. No veo a nadie, hace mucho tiempo que no me cruzo con nadie. Tengo hambre, tengo mucha hambre. He pasado los 21km en 1:45h. y ya empiezo a estar un poco cansado.

Paso por una tienda de "chuches" y no puedo resisitirlo, me compro un "Mars", una auténtica bomba para el estómago, pero no sabéis la velocidad a la que me lo como, parezco un pelícano. Y vuelta a la carrera.

Estoy en Príncipe Pío y se muestran delante mío las puertas del infierno. El camino que se abre ante mí desde ahora es un auténtico suplicio. De momento el demonio de las carreras no se ha fijado en mí, soy un don nadie, no merezco su atención. Y todo podía haberse quedado tal y como estaba si no le hubiera dado una palmadita en el hombro para decirle:

"No te tengo miedo"

"¿Qué me has dicho?"

"No te tengo miedo, voy a seguir"

Fue en ese momento cuando el demonio me miró y yo le mantuve la mirada. Nunca lo había hecho hasta ahora.

"No sabes lo que estás diciendo, párate y descansa, es lo mejor. Deja estos juegos para los mayores"
"No te tengo miedo, no voy a parar"

Primeros calambres, pero no me hacen imposible seguir adelante. Concéntrate, pon un pie delante del otro, uno, dos, uno, dos...

"¿Eso es todo lo que sabes hacer?"

Los calambres se hacen más intensos. Para los que conozcáis Madrid y la cuesta de San Vicente no os resultará raro lo que cuento. Sigue con su mirada fija en la mía, pero no le aparto la vista.

"No pares, no dejes que te gane, no le demuestres miedo". El dolor muscular ya no le vale, así que muestra sus otras armas. Un coche negro, parado, con los cristales tintados. En el momento en el que paso a su lado... ¡pum! noto un tremendo golpe en el muslo derecho. Alguien ha abierto la puerta con fuerza y casi me tira al suelo. Parece como si me hubieran roto el fémur. Puedo moverme, falsa alarma. Podéis imaginaros lo que salió por mi boca, no lo voy a reproducir.

"No voy a parar"

Llego a mi destino, con mucho dolor en las piernas. Miro de reojo y alguien se despide de mí: "Nos veremos, esto sólo acaba de empezar".

"Cuando quieras, ya sabes dónde estoy y dónde voy. Te he visto la cara y ya no te tengo miedo"

En total 26,5 km en 2:15h. Hoy tengo las piernas muy doloridas pero estoy contento. He retado al demonio y le he demostrado que no le tengo miedo. Ya sé lo que puede llegar a hacer.

Tengo fecha para el desafío, el 27 de abril. Nos veremos de nuevo pero en esa ocasión no creo que se ande con juegos. Habrá que demostrarlo de nuevo.

martes, 19 de febrero de 2008

3,2,1...MAPOMA



Tengo la sensación de que ya ha comenzado la cuenta atrás. Más que nada porque empieza a tener una especie de miedo escénico a que llegue el 27 de abril. Como ya sabéis los que pasáis por aquí de vez en cuando estoy en ese punto intermedio de toda vida de corredor en el que se siente con fuerzas para afrontar la prueba reina pero con el temor de no estar a la altura.

Puede ser porque ya queda menos, pero no paro de leer y escuchar continuamente sobre los "planes de entrenamiento para terminar un maratón". Si no es en revistas es en la red, hasta mis hermanos está siguiendo algún plan para la media. Yo debo de ser un tipo raro. Me siento incapaz de seguir un entrenamiento estricto. Soy débil, lo sé. Tengo poca paciencia y además me considero una persona muy poco constante. De hecho estoy impresionado con llevar corriendo un par de años, lo normal es que lo hubiese dejado hace meses (deben de ser las endorfinas, que me tienen enganchado).

De lo único que estoy seguro es de que corro por diversión. Es cierto que me ha venido muy bien para muchas cosas, perder peso, mejora cardiovascular, levantar el ánimo... Pero no creo que pueda tomármelo más en serio de lo que lo hago. Siento que perdería la magia que ahora tiene. Además, si me dan a elegir, prefiero pasar más tiempo con mi mujer y mi hijo que ya aguantan bastante mis salidas "extrañas".

Por eso me ha dado por pensar que es probable que me estrelle en el MAPOMA. Es una carrera dura, no sólo por la distancia sino porque el recorrido es muy exigente. De hecho, he leído que es la carrera con mayor número de abandonos.

No sabría cómo calificar mis sensaciones en mis últimas salidas. Normalmente tengo un día bueno y otro malo. Me suele pasar, no muy a menudo, que en plena carrera, cuando mejor me siento, de repente me quedo sin aliento y tengo que disminuir mucho el ritmo para poder seguir. Eso me fastidia el entrenamiento, así que al día siguiente le digo a mi cuerpo, "me jodiste ayer, así que hoy te toca a ti", y vuelvo a recorrer el mismo camino pero dándole más caña. Lo más raro de todo esto es que normalmente me funciona. Es lo que digo cuando la gente me recrimina las locuras que hago, pero es que "a mi me funciona".

Ya me he apuntado a la media de Madrid que espero me sirva de entrenamiento para el maratón. Estas últimas semanas he apretado un poco más la velocidad en mis salidas. De hecho ayer acabé muy contento con mis tiempos (14km en 1:02:36, más o menos a 4:26 el km). Vamos a ver si podemos bajar de 1:40:00 en los 21km.

No sé si es muy normal, pero le tengo mucho miedo al maratón, porque sé que lo voy a acabar, el problema es cómo. Espero vuestro comentarios.

Ánimo y a comer kilómetros.

martes, 22 de enero de 2008

Empieza lo bueno...


Empezamos el año y con él nuestros proyectos, deseos y sueños. Aparte de la salud y todos esos rollos que siempre se dicen, lo que más nos gusta a algunos es la caña y eso mismo es lo que vamos a darle a nuestros cuerpos durante los 365 días que nos quedan.

Seguramente todos tenemos ya previsto lo que queremos conseguir este año. Yo lo tengo claro, mi meta es acabar el mapoma, si puede ser de una pieza mejor. Estoy decidido a convertirme en maratoniano y cuando se me mete algo en la cabeza... Así que ya tengo el nervio en el cuerpo (y eso que quedan más de cuatro meses).

El pasado domingo volví a salir para hacer una de mis tiradas largas. El día acompañaba y pasada la primera hora me sentía mejor que al empezar. Intenté controlar el ritmo pero aún así me planté en la media (21km) en 1:42h.

A partír de ahí la cosa fue un poco más dura y las piernas ya se me empezaban a agarrotar. Y es que mover un cuerpo tan grande como el mío no es tarea fácil (tengo que bajar todavía unos kilitos en estos meses) así que a las 2:15 ya estaba realmente cansado, empezaba a hacerse de noche y no sabía muy bien por donde iba, así que en cuanto vi el metro... stop. ¡Ala! a casita que ya es suficiente. Tampoco se trata de llegar al límite, eso lo dejo para el maratón.

En total unos 27 kilómetros en 2:20h. No está nada mal para mí. Además, me lo paso en grande cuando salgo así. Un día tenéis que venir conmigo.

Saludos.

martes, 8 de enero de 2008

SAN SILVESTRE VALLECANA 2007

Este año la San Silvestre contó con 25.000 corredores oficiales y alrededor de 7.000 más que se quedaron sin camiseta. Yo siempre digo que el que corre en esta carrera repite siempre. Esa puede ser la razón de por qué cada año tienen que aumentar el cupo.

No es una carrera para hacer tiempo (lo tengo comprobado), hay tanta gente que no se puede ir muy rápido, por eso este año decidí tomármelo con calma y disfrutar con mi familia del recorrido.

Este video es una muestra de lo que supone correr el 31 de diciembre por las calles de Madrid.

PD. Lo siento por Chema, no pudo ser este año y eso que peleó hasta el último momento. Otra vez será.

miércoles, 26 de diciembre de 2007

Feliz Navidad a todos

Antes de nada, agradeceros a todos los que pasáis por aquí desde hace casi un año y dejáis esos mensajes que me han ayudado tanto. Espero que empecéis el año con buen pie y sin lesiones y que los reyes magos os traigan el crono y los kilómetros que les hayáis pedido.

Feliz Navidad.


miércoles, 19 de diciembre de 2007

Ultra vs Ultra



Hace poco leí un par de noticias en internet que me dejaron bastante frío. El corredor de ultrafondo Scott Jurek criticaba a otro de los grandes de las carreras de ultradistancia Dean Karnazes por haber ganado el premio ESPY 2007 al mejor atleta al aire libre.

Para los que no conozcan a Scott Jurek (http://www.scottjurek.com>) es uno de los más grandes corredores de ultradistancia del mundo. Su currículum incluye las victorias en el Spartatlon de los dos últimos años, al igual que en la Badwater donde mantiene el record con 24h. y 36min., ha gando siete veces la Western States donde también tiene el record, etcetera, etcetera. Empezó haciendo esquí de fondo y a partir de ahí se interesó por experimentar con su cuerpo y llevarlo hasta los límites humanos.



Dean Karnazes (www.ultramarathonman.com), qué puedo decir, le conocí por casualidad en su visita a Madrid y su libro me dejó impresionado. Tengo que reconocer que ha influido, y de qué manera, en mi planteamiento del running. Una de sus últimas hazañas ha sido correr 50 maratones, en los 50 estados americanos, en 50 días consecutivos. Pero no contento con eso, al día siguiente salió corriendo de NY hacia su casa en San Francisco porque se sentía vacío. Si os apetece leer el texto completo... http://www.marathonandbeyond.com/choices/karnazes.htm





La polémica saltó hace unos meses con una entrevista a Scott en la que criticaba el apoyo de los medios a un deportista como Dean. Argumentaba que hay muchos corredores mejores que éste, que él mismo tenía muchas más victorias. "Yo no gano carreras y actúo, no debería tolerarse que el Outdoor´s Magazine le de el título de Mejor Atleta Outdoor de America. Debería sentir vergüenza de aceptarlo", dijo Scott.


Dean Karnazes contestó en otra entrevista alabando a Scott y definiéndole como uno de los mejores corredores del mundo, de los más competitivos. "Cada uno dice lo que quiere, pero si me nombran como una de las 100 personas más influyentes del mundo según el Times Magazine, ¿qué voy a hacer?, ¿rechazarlo?".

Total, que la polémica está servida. ¿Deben los medios apoyar a grandes deportistas como Scott Jurek, que gana todas las carreras a las que se presenta? o por el contrario ¿debe la prensa premiar a atletas como Dean Karnazes, que pese a no quedar siempre en los primeros puestos ha revolucionado mundialmente la visión del running y consigue cientos de miles de dolares para causas benéficas?.

Es lamentable que este tipo de comentarios se hagan entre deportistas, sobre todo teniendo en cuenta que la ultradistancia no suele ser centro de atención en ningún medio deportivo.

Yo tengo mi opinión, pero tiene más que ver conmigo mismo que con el contenido de la noticia.

Yo no corro por ganar, ni por superar los tiempos que otros superaron en su día. Corro porque me siento libre y me gustaría que todo el mundo pudiese disfrutar durante unos minutos de esa sensación tan maravillosa. Cómo me gustaría que mis piernas aguantaran lo suficiente como para hacer lo que esta gente, y correr durante días hasta llegar a lo más profundo de la esencia humana, sin prisa pero sin pausa.

En un mundo en el que todos vamos corriendo a todos lados, es justo cuando corro cuando se para el mundo.



Espero vuestras opiniones. Saludos.

viernes, 16 de noviembre de 2007

Chema, la eterna sonrisa



Llevo ya tiempo queriendo escribir este texto, pero no encontraba ni la manera ni el momento de hacerlo y, casualidades de la vida, hoy leo en internet que Chema Martínez ganó la semana pasada la 43 edición de la Behobia-San Sebastián. ¡Qué grande eres Chema!. Como a muchos otros astros del atletismo creo que no se le está dando a este maestro de 36 años la importancia que se merece. Es sin ninguna duda uno de nuestros mejores atletas, que se ha paseado por casi todas las distancias dejando un gran palmarés a sus espaldas. Eterno en la San Silvestre Vallecana y asegurándose poco a poco un hueco en la historia de la distancia reina es uno de esas personas que te caen bien sin tener un motivo concreto. Bueno, si, la eterna sonrisa que le acompaña siempre. Chema es un tío feliz, se le ve siempre rodeado de amigos y de buen rollo.



Una de las noticias que más me impactó fue el duelo que mantuvo con un autobús de la línea 27 sobre un recorrido de 3 km. del Paseo de la Castellana de Madrid. También impacta verle lleno de espuma entrando en Vallecas la noche de fin de año.



Para mí este tío es un crack, uno de los pocos que me motivan a salir a correr e intentar superarme, uno de esos que quieres ver en los campeonatos de atletismo sin importarte el puesto en el que quede, porque siempre acaba con una sonrisa.



Me encanta este tío. Yo de mayor quiero ser como Chema.

lunes, 5 de noviembre de 2007

Un homenaje a NY


En mi empeño por terminar algún día un maratón salí el sábado a correr por el anillo verde ciclista a dejarme las rodillas. Ya conozco la mitad del recorrido, toda la zona norte y oeste, así que me propuse investigar el resto.

Salí temprano, a las 17:30 horas, pero teniendo en cuenta que anochece tan pronto sólo tuve una hora de luz. Al principio no tuve buenas sensaciones, mis órganos internos tenían la necesidad de vaciarse y no encontraba lugar donde pararme así que no quedaba otra que seguir adelante.

Los tiempo eran los previstos, llevaba un ritmo de 5 min/km, que es mi ritmo normal, y en poco más de una hora estaba llegando a Vallecas. Hice mi parada técnica (vaciado de vejiga) y me puse de nuevo en marcha, esta vez con mejores sensaciones.

Descubrí algunos parajes realmente espectaculares, de película. Por algunas zonas el camino serpenteaba dentro de arboledas, que cubrían la poca luz que reflejaban las farolas de la carretera, así que solamente se veía la línea pintada del camino que se perdía entre los árboles. Semáforos de tren que iluminaban los túneles llenándolo todo de un rojo intenso, grandes paseos que cruzan parques y vistas de Madrid espectaculares, todo intensificado por la soledad del corredor.

Hasta ahí era todo perfecto, no podía durar mucho. Cuál sería mi sorpresa cuando en mitad del camino se planta una caseta de ladrillo (y cuando digo en medio es literal) y el camino se acaba. No hay por dónde seguir y yo en medio de una zona industrial rodeado de vías de tren, chabolas y por supuesto nadie a quien preguntar. No quedaba otra que desandar lo andado a ver si encontraba el punto donde me había confundido. Por suerte me encontré con un par de ciclistas que me indicaron no peder de vista el hospital 12 de Octubre. De todas formas no volví a ver el anillo por ningún sitio y además tuve que echar patas para salir lo más pronto posible de unas zonas nada recomendables para nadie.

Total, que di más vueltas que un tonto y todo por culpa de una señalización más que defectuosa. Desde aquí un tirón de huevos al responsable del Ayuntamiento encargado de señalizar el anillo vede.

Al final conseguí ubicarme y me planteé llegar a casa de mi hermano Jesús. Empezaba a sentir los primeros calambres en las piernas, de hecho ya llevaba corriendo dos horas largas, y pensé abandonar en varias ocasiones pero la cabezonería que me caracteriza parecía impulsarme a seguir hasta cumplir mi objetivo.

Cada semáforo en rojo era un alivio para poder estirar los músculos. Tres horas más tarde llegaba a mi destino, la calle Pingüino. Nada más y nada menos que 33 km. y 200 metros. Sólo pensar que me quedan 9 km. más para poder terminar un maratón me desmoraliza.

Así que desde aquí mi homenaje a todos los valientes que se atreven a correr un maratón y mi más sincera envidia a los que consiguen acabarlo.

martes, 30 de octubre de 2007

Carrera Popular de Aluche



El pasado día 28 se celebró la IV Carrera Popular de Aluche a la que me presenté con mi hermano Jesús. Dos días antes me avisó que él iba a apuntarse porque era gratis y además le pillaba muy cerca de casa. La verdad es que uno empieza a acostumbrarse a correr los domingos por la mañana y tengo que decir que me sienta muy bien. Así que me volví a levantar temprano y me enfundé las zapatillas para chuparme una hora y pico de metro hasta llegar a la otra punta de Madrid.

Me sorprendió mucho el ambiente de la carrera, que sin ser multitudinaria (últimamente las carreras populares son más populares que nunca) era muy animado. Y pese a que la inscripción era gratuita todo estaba muy bien organizado, recogida de chips, agua a mitad de la carrera... Al principio tuvimos miedo de que no hubiese guardarropa pero también tuvieron el detalle de pensar en eso.

La temperatura del día era perfecta, al haber retrasado una hora el reloj dio tiempo a que saliera el sol lo justo para no salir con frío. Según la organización el perfil de la carrera era duro, pero no sé si por que voy al contrario del mundo a mí me vinieron muy bien esas subidas y bajadas, no así a Jesús, que cada vez que aparecía una cuesta se desmoralizaba y la falta de aliento le jugó alguna mala pasada.

El tiempo final fue lo de menos porque yo había ido a disfrutar y Jesús tenía como objetivo simplemente acabar. Aún así, mi hermano consiguió bajar su tiempo en 10k casi tres minutos y teniendo en cuenta que ha empezado a correr hace poco creo que se puede decir que estuvo a la altura.

Al final, recogida de regalos y comida y vuelta para casa. Me parece que tengo otra popular fija en mi calendario para el año que viene.

lunes, 22 de octubre de 2007

43:43


Ese fue mi resultado en la pasada carrera del CSIC. Y sinceramente estoy muy contento porque nunca había corrido tan rápido. De hecho la última carrera de 10k que corrí fue la San Silvestre del año pasado (no suelo apuntarme a muchas la verdad) y me parece que hice 54 y pico.

La mañana era bastante fría y al principio temía que se pusiera a llover porque estaba todo nublado. Pero conforme fue amaneciendo desaparecieron las nubes. Me quedé asombrado de la cantidad de gente que había, unas 5.000 personas. Yo pensaba que esa carrera era un poco más marginal pero me equivoqué. Llegué con tiempo de sobra pero entre recoger el chip y calentar estaba prácticamente en la hora, esperando entre la gente y con la adrenalina a tope.

Lo más gracioso es que a unos tres metros delante mío había un tipo con un pañuelo en la cabeza de colores muy llamativos y pensé... cómo se parece ese tío a Pedro "Wild". En un momento se giró y le vi la cara, seguro que era él, vamos, de hecho era él. Así que tuve la oportunidad de conocerle y teniendo en cuenta que no somos muchos los "blogeros" de Madrid ya era hora. Un tío encantador, sí señor. Intercambiamos algunas palabras y enseguida empezó la carrera.

Pedro salió "volao" esquivando a la gente y yo cogí mi ritmo y tiré en los primeros kilómetros de cuesta abajo. Se hace bastante pesado estar esquivando a los que llevan un ritmo más lento que deberían ponerse un poco detrás. Me encontré con varios muros de personas que me hicieron perder seguro más de 10 o 15 segundos. Cuando vi la señal de los 2 kilómetros mi crono marcaba 8:20, perfecto.

Como a unos 50 metros estaba Pedro y prácticamente llevábamos el mismo ritmo porque lo tuve así hasta el final. En cuanto empezamos a subir por la castellana aproveché a coger una liebre improvisada, uno de esos tíos que lo ves y dices... este tío corre un huevo. Pero la liebre me falló al llegar a Cuzco así que cambié de liebre y seguí los pasos de una chica que llevaba un ritmo bastante parecido al mío. Pero... ¡también se quedó al entrar en Serrano!. A partir de ahí le perdí la pista a Pedro que debió meterle caña a los últimos metros. De todas formas ya habíamos llegado.

El crono marcaba 44:46, mi crono marcaba 43:35 y al final, en la clasificación tengo 43:43, bonito número. Teniendo en cuenta que acababa de pasar una gripe y que tengo una contractura en la espalda es para estar contento. No soy un tío muy de estar pendiente de los tiempos pero de vez en cuando me gusta saber cuánto tardo en hacer ciertas distancias.

Aún así seguiré haciendo mis salidas largas sin pensar en cronos ni marcas, simplemente disfrutando de un poquito de dolor muscular aderezado con unos toques de agotamiento.

miércoles, 19 de septiembre de 2007

Al encuentro del anillo


Aunque lo parezca no es el título de ninguna nueva película sobre orcos y elfos. Hace ya varios días que tenía en mente hacer una salida larga por el anillo ciclista y hablando con mi hermano Jesús tuvimos la genial idea de salir cada uno en un punto diferente del recorrido hasta encontrarnos. Para haceros a la idea vivimos en extremos opuestos de Madrid así que la carrera iba a ser larga.

Pensando que me llevaría alrededor de tres horitas llegar hasta su casa y echando cuentas, tendría que salir alrededor de las cinco de la tarde, con todo el calor y por el asfalto (uf).

Comí un poco de pasta a la una y media y preparé todos mis "bártulos", ipod, botellita con aquarius, carnet, móvil, etc. A las cinco menos cuarto y con un calor de aupa (los hombres del tiempo no aciertan ni una) mandé el SMS, "saliendo" a mi hermano para que hiciera sus tiempos.

Las primeras sensaciones fueron buenas, no me dolían las rodillas y llevaba bien el ritmo. En el kilómetro siete remojé mi gorra en una de las fuentes del recorrido y el crono marcaba 36 minutos. A partir de ahí hay un tramo de mucho sol a través de parques pero se lleva bien. Más o menos a los 10 kilómetros hago mi primera llamada para tranquilizar al personal (que se ponen muy nerviosos) y relleno la botella en otra fuente.

La última fuente del camino está más o menos en el kilómetro 15 así que bebo bastante y vuelvo a rellenar. A partir de ahí no hay agua, ni agua ni nada porque el anillo se mete a través de caminos de arena y carretera hasta llegar a la Casa de Campo.

Kilómetro 22, Casa de Campo de Madrid, y llevo corriendo una hora y cincuenta minutos. Aquí hago una parada técnica para comprar un aquarius en una tienda "chunga" de ultramarinos que está siempre abierta. Con el traqueteo me entró hambre y pensé en comprarme algo salado pero como sólo llevaba dos euros encima no me dió más que para la bebida. Ni siquiera pude comprarme unos Lacasitos.

Llamada a mi hermano, está entrando en la Casa de Campo. La verdad es que ha estas alturas me encontraba bastante mal. Me costaba avanzar. Es la primera vez que me han dado calambres en las piernas y la sensación es bastante desagradable pero no podía parar, me había propuesto correr hasta encontrarnos y eso era exáctamente lo que iba a hacer.

Tenía tanta hambre que incluso pensé en acercarme a alguna familia que estaba merendando a pedirles lago de comida pero me dio vergüenza. Pasado el lago el camino tomaba varias direcciones y no sabía por donde seguir. Vuelta llamar por teléfono. Mi hermano va por un camino lleno de árboles y acaba de pasar al lado del zoo, joder, esto está lleno de árboles. Lo mejor era preguntar y por suerte había una pareja de policías municipales que me indicaron el camino y justo entonces... ¡tachan!, al fondo apareció mi hermano. Dos horas y diez minutos.

A partir de ahí seguimos hacia su casa deshaciendo el camino que él había corrido. Ninguno de los dos nos encontramos muy bien pero yo no puedo parar porque me duelen demasiado las piernas y si lo hago no voy a poder ponerme en marcha de nuevo. Mi hermano hace tramos andando y corriendo y yo mientras corro en círculos alrededor suyo, la cosa es no parar. Los calambres empiezan a ser muy fuertes y ya no puedo más. Dos horas treinta y cinco minutos y 28 kilómetros a mis espaldas.

Me parece mentira que todavía queden 14 más para terminar un maratón. En este momento lo veo imposible, pero todavía quedan siete meses para el Mapoma y eso es mucho tiempo para entrenar. Tengo previsto hacer una salida de estas cada mes para comprobar los avances que hago.

Al día siguiente sólo tenía un poco de agujetas (joder, si hacía un año que no sabía lo que era eso) y hoy estoy preparado de nuevo para salir. Este año estoy dispuesto a ser maratoniano y nada (espero) me va a parar.

jueves, 30 de agosto de 2007

RBK Premier Trinity KFS

Ya tengo nuevas zapas. El otro día aprovechando que pasaba por Decathlon estuve mirando algunos modelos de zapatillas que tenía seleccionados. Las Saucony no las vi pero encontré las Asics Gel Kayano y las Reebok Premier Trinity KFS. Me probé los dos modelos sin importarme el precio (eran las más caras de todas). Al principio pensaba que con todo lo que había oído de Asics iba ser un hombre nuevo dentro de esas zapatillas y siento decir que no noté nada especial. De hecho me resultaban un poco estrechas y no me sentía realmente cómodo. Es probable que su amortiguación sea la mejor que existe pero mis pies intentaban acoplarse sin éxito. Todo lo contrario que con las Reebok. Nada más calzármelas supe que eran las elegidas. Las sensaciones eran geniales, el pie sujeto, la planta completamente apoyada y notaba como la plantilla cogía la forma del pie (impresionante). Después de tantos años la elección estaba hecha, el precio marcaba 120€, que no es ninguna tontería, pero me daba igual. Fui a la caja y... ¡oh, sorpresa!, ¡¡estaban rebajadas a 89,90€!!.

Creo que he elegido bien porque fue considerada por la revista Runners como la mejor zapatilla del 2006 (aunque aquí llegue en el 2007). Además esa misma noche salí a probarlas (no pude esperar) y no recordaba lo que era notar la amortiguación en las plantas de los pies, era como si me hubiese quitado una mochila llena de piedras de la espalda. De hecho hice mi recorrido de entrenamiento ¡5 minutos más rápido que de costumbre!, y lo mejor es que no acabé muy cansado ni con las rodillas temblando.

El comienzo ha sido bueno, habrá que seguir probando...




viernes, 17 de agosto de 2007

Va siendo hora de renovarse

Y no es broma. Por mucho que me pese creo que tengo que cambiar de zapatillas. Las pobres me han aguantado durante mucho tiempo y me temo que ha llegado la hora de jubilarlas. Cuando digo mucho tiempo lo digo en serio, por lo menos cuatro años recorriendo conmigo estos mundos de Dios. Cuando se lo comento a mi hermano Oscar siempre me echa la bronca, que si estoy loco, que cómo es posible que siga con esas zapas, que me voy a joder las articulaciones... Al final voy a tener que darle la razón.

El otro día salí a correr sin hora de vuelta, es decir, cojo mi ipod, el móvil y la botella de agua y salgo a explorar sin tener muy claro hasta dónde voy a llegar. Es una experiencia que recomiendo a todo el mundo porque uno se sorprende a sí mismo y redescubre sus propios límites. Eran las seis de la tarde y hacía un poquito de calor así que el desgaste era considerable a las dos horas. Me dolían las piernas y sobre todo los dedos y las plantas de los pies. Lo peor fue mirar hacia abajo y ver que los pies se torcían hacia dentro más de lo normal (soy un poco pronador).

Mis zapatillas se han ido desgastando con el paso del tiempo y ya no tienen nada de estabilidad y cada vez lo noto más en mis rodillas y tobillos. Cuando salía veinte minutos no había problema, pero cuando estás dos horas y media soportando mi peso, que no es poco, me estoy jugando una lesión seria, y claro, no voy a dejar de hacer lo que me gusta, así que voy a invertir un poquito en material.

Llevo un tiempo investigando y tengo un par de modelos que se ajustan bastante a mis características como corredor y a mi bolsillo. Uno de ellos es de la marca Saucony, las Pro Grid Omin 6

Para corredores pronadores que también necesiten amortiguar el golpe con el suelo de manera eficiente y quizá en grado máximo. Son además muy duraderas y estables. Peso: 354gr. Precio: 120€.









El otro es de Reebok, que es la marca que uso ahora. Las Premier Trinity KFS

Pertenece a la colección Premier, lo que ya indica que es ideal para corredores exigentes. Este modelo para pronadores severos que tengan un peso medio o alto con máxima amortiguación. Peso: 323gr. Precio 110€.

Estas últimas están recomendadas por el personal de Bikila pero no estoy muy seguro de seguir con la misma marca. Bueno, tengo hasta septiembre para decidirme porque no tienen tallas hasta que reciban de nuevo la mercancía.




Hasta entonces, no queda otra que forzar un poquito las rodillas.

sábado, 4 de agosto de 2007

Born to run


Ya está, ya pasó todo... o sólo acaba de empezar. El pasado día 25 de julio (tal y como predije, si esto sigue así pondré un consultorio) a las 14:40 nació mi hijo Hugo. Pesó 3.340gr. y midió 52cm. Qué puedo decir que no se haya dicho ya. La experiencia es impresionante, ver cómo le sale la cabecita y poder disfrutar de eso con su madre es lo mejor que me ha pasado. Tengo que reconocer que desde ese día valoro más la fortaleza de las mujeres para poder hacer frente a esos momentos. Mi mujer me dejó sin palabras, nunca la había visto tan guapa ni tan serena.

He llorado, me he reído y he pasado miedo, todos esos sentimientos me han alimentado durante estos días, aunque he perdido un par de kilos. Tengo un hijo. Da un poco de vértigo, qué digo, da mucho vértigo pensar que esta cosita depende de uno, ¡pero si no puedo cuidar ni de mí mismo!. Sin embargo, no sé muy bien cómo explicarlo, pero no le tengo miedo a nada, tengo ganas de disfrutar cada momento de su vida y me siento capaz de enfrentarme a todo.

El otro día salí a correr tras una semana casi sin dormir y con el cuerpo un poco cambiado, pensaba que estaría en casa a los veinte minutos. A la hora y cuarto llegué a casa y me encontraba genial, con fuerzas para salir de nuevo.

Como dice la canción de Springsteen, tenemos que salir mientras somos jovenes, porque hemos nacido para correr. Ya tengo planes para entrenar con el carrito por las calles de Madrid y por las piernas y los pies que tiene Hugo me temo que va a ser una máquina del running.



Mi vida acaba de dar un giro de 180º y me alegro.

lunes, 23 de julio de 2007

Pies, para qué os quiero



Pues estos son mis pies a día de hoy. Están hechos un asco. Las uñas de los índices me las tuve que quitar el otro día porque estaban creciendo mal y el dedo gordo de mi pie izquierdo está cogiendo un color púrpura que no me gusta nada. Y es que no me da tiempo a cogerles cariño, cuando empiezan a ponerse bien y a crecer de forma normal pasa algo que lo tuerce todo. Ese mismo dedo gordo que ahora cambia de color ha perdido su uña unas cuatro veces, si no es por el deporte es porque me engancho con un hierro (mejor no contar detalles), pero no me duran más de tres meses.

Últimamente estoy haciendo recorridos más largos y más duros, sin tener en cuenta la velocidad, corriendo a un ritmo en el que me encuentro cómodo. Me pierdo por los caminos, busco rutas nuevas, exploro otros recorridos, me lo paso bomba. Pero claro, a veces te llevas sorpresas desagradables, como por ejemplo perderse. Ya me ha pasado más de una vez y son los días que más corro y que menos me cuesta, supongo que por la descarga de adrenalina ya que los sitios por los que me pierdo no son los más recomendables para pasear. Sin embargo se conocen lugares muy curiosos, zonas industriales, urbanizaciones en obras, túneles extraños (cuidado con los murciélagos que me han dado algún susto), y gente que te mira como diciendo, pero este... ¿qué está haciendo?.

Por eso raro es el día en el que no corra al menos una hora y media. El otro día salí de excursión por el anillo verde y me gustó mucho, el problema es que hay algunas zonas que todavía están en obras y no ves una fuente en muchos kilómetros (jodida agua...). Pasaban las zonas de descanso de ciclistas y nada, ni una gota, todas las fuentes por poner. Al final tuve que pararme más seco que una pasa a las dos horas de empezar. No es que hiciese mucho calor (salí de casa a las cinco de la tarde) pero se nota que pierdes mucho líquido sin darte cuenta y cuando entra la sed ya es tarde. No me importa la distancia que corrí ni el tiempo por kilómetro, lo único que sé es que lo disfruté como un niño, así que habrá que repetir.

Eso sí, esta vez me llevo dos botellas.

martes, 10 de julio de 2007

Un tio raro


Un tío raro. Creo que me puedo considerar así. Probablemente porque me gusta hacer cosas que a la mayoría de la sociedad le parecen estupideces o pérdidas de tiempo. El otro día me comentaba un compañero de trabajo que su mujer había visto el video de los 100km que está en la página de corricolari (¡famoso por accidente!) y pensaba que yo era un "friki". Hasta ahí nada raro, sin embargo el tono con el que se dice cambia la historia, y tengo que admitir que me molestó. No porque pertenezca a ese grupo de personas que se salen de lo normal sino porque hay gente que piensa que soy idiota.

Ayer leía el artículo de "wild runner" sobre los principios del corredor y la verdad es que coincidía en muchos, pero lo peor es que coincidía casi más en los de los ultracorredores. Pero, ¿qué daño hago yo a la gente si tengo esta afición?, ¿por qué piensan que soy estúpido por correr hasta mis límites?. Me he encontrado muy poca gente que comprenda el por qué de esto. Lo único que sé es que muchas noches me levantaría a las 3:00 am y me iría corriendo sin saber a donde. Hubo una temporada que lo hacía (me sorprendió lo mucho que se limpian las calles de Madrid por la noche), pero parece que era demasiado "raro" para ser bueno y haciendo estas cosas sólo consigues que te tachen de loco, así que acabó ganando la sociedad. Ahora salgo siempre antes de cenar y cumplo estríctamente las normas de lo que se supone que es hacer footing.
No digo que esté mal, pero no siento lo mismo, me siento encerrado. A lo mejor todos tienen razón y estoy loco o soy un estúpido pero siempre me he planteado por qué hay cosas que no se pueden hacer, como correr por la noche cuando te desvelas, o correr varias veces al día porque el cuerpo te lo pide, o intentar llegar a ciertos sitios a los que nunca pensaste llegar sin coche.

Acabo de terminar el libro de Dean Karnazes (que por cierto, ¡contesta a los mails!,es un tío grande) y como todo esto gira alrededor del por qué y no se me ocurre mejor manera de explicarlo, lo copio literalmente:

"Corro para ver hasta donde puedo llegar. Corro porque es mi modo de devolverle algo al mundo haciendo lo único que sé hacer bien. Corro porque nunca he sido un tío muy de coches. Corro porque me siento libre. Corro porque si no lo hiciera, estaría flojo y desanimado, y pasaría demasiado tiempo en el sofá. Corro para respirar aire fresco. Corro para explorar. corro para escapar de lo ordinario. Corro porque me mantiene humilde. Corro por llegar a la línea de meta habiendo saboreado el recorrido. Corro porque caminando se tarda mucho y quiero que me de tiempo a hacer muchas cosas en esta vida. Corro porque, después de que mis huellas se hayan borrado, quizá inspiraré a unos cuantos a rechazar el camino fácil, a machacar los caminos, a poner un pie delante del otro y a llegar a la misma conclusión a la que he llegado yo: corro porque siempre me lleva a donde quiero ir."

Amén.

miércoles, 4 de julio de 2007

Ultramaraton man


Hoy me siento en cierta manera un privilegiado. No me considero un "friki" ni un fan de esos que persiguen a las estrellas por donde van, pero conocer al mismísimo Dean Karnazes ha sido toda una experiencia.

Para el que no sepa quien es este personaje basta decir que corre maratones como entrenamiento, acaba de terminar el North Face Endurance 50: 50 maratones en 50 días consecutivos y que terminó la Badwater (la carrera más dura del mundo) corriendo 217 km a temperaturas de 48ºC en 27h y 22 min. Ese mismo año corrió 422 km seguidos, diez maratones.

La verdad es que me enteré ayer de pasada que iba a estar en Madrid firmando libros y me pillaba bastante cerca del trabajo así que pensé, bueno, voy a pasarme a ver de qué va la cosa. Cuando llegué pensé que me había tragado la broma, porque yo esperaba ver una cola enorme de gente saliendo de la tienda North Face y no había nadie. Me asomé y vi en el escaparate un cartel del libro "Ultramaratón" así que entré pero no había ni rastro de ningún evento, sólo al fondo se veían a un par de personas hablando. Me acerqué a preguntar y ¡zas! me encuentro frente a frente con el gran ultramaraton man.

Pregunto por el libro, que estaba escondido por ahí y lo compro. Nada más verme me pregunta si quiero que me lo firme, y claro, se me cae la baba. Empezamos a hablar (mi inglés es un poco chapucero, pero me vale para entenderme) y le comento que corro hace unos meses y que dentro de unos días voy a tener mi primer niño. Me cuenta que cuando tuvo al suyo se lo llevaba empujando el carrito por las cuestas de San Francisco y acababa con la lengua fuera. Me cuesta creer que acabaras muy cansado, le respondo y se rie. Estuve un rato charlando con la gente de la tienda sobre correr los 100km y la traductora me dice que ni se lo plantea, pero el asiente que se puede. Nos reimos todos.

Por último le pido que se haga una foto conmigo y acepta encantado. La dedicatoria del libro me la guardo para mí porque es muy bonita.


Sinceramente, me encontré con una persona encantadora, que estaba deseando hablar con la gente y muy amable. Además de ser una de las 100 personas más influyentes del mundo segun la revista Times, tiene pinta de ser un tio muy majete.

Por cierto, el libro es muy entretenido y lo recomiendo.